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para médicos.

Al leer este encabezamiento uno puede preguntarse: ¿qué situación genera tan dramático titular? Pues, sencillamente, los dos frentes abiertos que atentan contra una parte de la medicina: la homeopatía.
Por un lado, el Decreto de la Generalitat catalana sobre la regulación de Terapias Naturales y, por otro, el futuro Real Decreto de Autorización de Medicamentos, por el que con las exigencias técnicas analíticas para autorizar los medicamentos homeopáticos se podrían eliminar cerca del 80 por ciento de los preparados homeopáticos que actualmente hay en el mercado, sin tener en cuenta la galénica homeopática y los fundamentos en los que se basa la homeopatía.
Esperamos que el Ministerio de Sanidad tenga en cuenta que no se pueden aplicar las mismas técnicas a los medicamentos homeopáticos debido a la alta dilución a que han sido sometidos y a que el mecanismo de acción que se busca no es igual que el de los medicamentos alopáticos.
Si nos centramos en el decreto catalán sobre terapias naturales, donde se autorizaría a personal "no médico" a ejercer diferentes terapias naturales, en su Artículo 1 Apartado 1.1 b) habla de regular el ejercicio de la naturopatía con "criterio homeopático". Así, sin más. Lo más preocupante no es que infravaloren la medicina natural o la homeopatía, sino que para ejercer de médico empleando tratamientos naturales (plantas medicinales, fitoterapia, tratamientos menos agresivos, etc.) o empleando la homeopatía no será imprescindible que lo haga un licenciado en Medicina y Cirugía, sino cualquier persona que "acredite disponer de unos mínimos conocimientos específicos que tienen que ser objeto de aprobación por parte de la Administración sanitaria".
Esta surrealista forma de legislar el panorama sanitario en Cataluña ha producido un escándalo en toda España y las reacciones no se han hecho esperar: asociaciones médicas y farmacéuticas, colegios profesionales, facultades de Medicina, decanos de facultades... se han unido todos en forma de adhesiones y escritos de apoyo la Sociedad Española de Medicina Homeopática reconociendo que el ejercicio de la homeopatía es un acto exclusivamente médico, puesto que este profesional es el único que está capacitado legalmente para diagnosticar y prescribir un tratamiento, ya sea con medicamentos alopáticos u homeopáticos.
Desde la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas (Aefhom), nuestro apoyo al colectivo médico ha sido definitivo y rotundo, ya que si la homeopatía es un acto médico, los medicamentos homeopáticos están sujetos a la Ley del Medicamento y deben ser elaborados y supervisados por el farmacéutico, ya sea en la industria o en la oficina de farmacia y, de esta forma, poder garantizar al paciente una medicina de calidad desde el punto de vista sanitario y ético.
Desde la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas, esperamos que estos dos decretos, fruto de la ignorancia y el desconocimiento de los legisladores, puedan ser corregidos y modificados para permitir que la homeopatía siga siendo "una herramienta más de la medicina" como hasta la fecha ha sido, teniendo en cuenta que cada vez son más los pacientes tratados con medicamentos homeopáticos con resultados excelentes y con un margen de seguridad terapéutico que hace de la homeopatía una terapéutica fiable y empleada en todas la especialidades médicas.
Por un lado, el Decreto de la Generalitat catalana sobre la regulación de Terapias Naturales y, por otro, el futuro Real Decreto de Autorización de Medicamentos, por el que con las exigencias técnicas analíticas para autorizar los medicamentos homeopáticos se podrían eliminar cerca del 80 por ciento de los preparados homeopáticos que actualmente hay en el mercado, sin tener en cuenta la galénica homeopática y los fundamentos en los que se basa la homeopatía.
Esperamos que el Ministerio de Sanidad tenga en cuenta que no se pueden aplicar las mismas técnicas a los medicamentos homeopáticos debido a la alta dilución a que han sido sometidos y a que el mecanismo de acción que se busca no es igual que el de los medicamentos alopáticos.
Si nos centramos en el decreto catalán sobre terapias naturales, donde se autorizaría a personal "no médico" a ejercer diferentes terapias naturales, en su Artículo 1 Apartado 1.1 b) habla de regular el ejercicio de la naturopatía con "criterio homeopático". Así, sin más. Lo más preocupante no es que infravaloren la medicina natural o la homeopatía, sino que para ejercer de médico empleando tratamientos naturales (plantas medicinales, fitoterapia, tratamientos menos agresivos, etc.) o empleando la homeopatía no será imprescindible que lo haga un licenciado en Medicina y Cirugía, sino cualquier persona que "acredite disponer de unos mínimos conocimientos específicos que tienen que ser objeto de aprobación por parte de la Administración sanitaria".
Esta surrealista forma de legislar el panorama sanitario en Cataluña ha producido un escándalo en toda España y las reacciones no se han hecho esperar: asociaciones médicas y farmacéuticas, colegios profesionales, facultades de Medicina, decanos de facultades... se han unido todos en forma de adhesiones y escritos de apoyo la Sociedad Española de Medicina Homeopática reconociendo que el ejercicio de la homeopatía es un acto exclusivamente médico, puesto que este profesional es el único que está capacitado legalmente para diagnosticar y prescribir un tratamiento, ya sea con medicamentos alopáticos u homeopáticos.
Desde la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas (Aefhom), nuestro apoyo al colectivo médico ha sido definitivo y rotundo, ya que si la homeopatía es un acto médico, los medicamentos homeopáticos están sujetos a la Ley del Medicamento y deben ser elaborados y supervisados por el farmacéutico, ya sea en la industria o en la oficina de farmacia y, de esta forma, poder garantizar al paciente una medicina de calidad desde el punto de vista sanitario y ético.
Desde la Asociación Española de Farmacéuticos Homeópatas, esperamos que estos dos decretos, fruto de la ignorancia y el desconocimiento de los legisladores, puedan ser corregidos y modificados para permitir que la homeopatía siga siendo "una herramienta más de la medicina" como hasta la fecha ha sido, teniendo en cuenta que cada vez son más los pacientes tratados con medicamentos homeopáticos con resultados excelentes y con un margen de seguridad terapéutico que hace de la homeopatía una terapéutica fiable y empleada en todas la especialidades médicas.







