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12/11/2009

LA INVESTIGACIÓN Y FORMACIÓN EN HOMEOPATÍA AVANZAN EN LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA

Curar las enfermedades con remedios que producen los mismos síntomas, pero que administrados en dosis infinitesimales consiguen estimular y controlar la tendencia del organismo a curarse por sí mismo. Así se definiría, la homeopatía, una nueva filosofía de la medicina en la que la Universidad de Zaragoza cuenta con una formación y una práctica clínica que la sitúan de referencia en el ámbito nacional.

Así, en España, la única universidad que cuenta con una formación clínica en Homeopatía es la de Zaragoza: La Facultad de Medicina cuenta con un Diploma de Especialización en Terapéutica Homeopática, un postgrado en Homeopatía Clínica o la consulta de homeopatía integrada en centro de salud. Estas iniciativas han sido impulsadas por los doctores Javier Lanuza y Javier Aranaz. “Los medicamentos homeopáticos están reconocidos por la ley; pero hay un vacío en el estudio de la homeopatía”, apunta Lanuza.

Este profesor de Farmacología de la Universidad de Zaragoza señala que este año el Diploma de Especialización cumple tres años, mientras que el Postgrado en Homeopatía Clínica celebra su segunda edición. Gracias a esta formación médicos de toda España pueden llegar a especializarse en medicina homeopática y también, en el caso del postgrado, realizar prácticas, en el centro de salud Delicias Sur, de Zaragoza. Estas prácticas son tutorizadas por profesores del postgrado, que cuentan con “una formación sólida” en esta medicina.

Toda esta especialización académica ha sido la razón de que el pasado viernes la Universidad de Zaragoza acogiera la Jornada “Prescribo Homeopatía”, que contó con la asistencia de 180 médicos de diferentes puntos de España, interesados en esta terapia complementaria que cada vez es más utilizada por la población y por los facultativos.

La homeopatía complementa a la medicina tradicional

Dentro de la homeopatía hay dos corrientes o visiones. Por un lado, está la unicista, que es la que aboga por una formación encaminada a la tendencia de no utilizar otros medicamentos, sólo los homeopáticos. Y por otro lado, una visión complementaria, “que es en la que enseñamos nosotros, considerando la homeopatía no como una alternativa, sino complementaria a la medicina clínica tradicional. Así, el médico encontrará en ella una herramienta más en su maletín, cuando los recursos de la medicina tradicional no sean suficientes o cuando se efectué el coeficiente de riesgo y se vea necesario optar por otras vías de terapia”, explica Javier Lanuza.

La homeopatía es una realidad a la que no hay que cerrar los ojos o desconsiderar, porque entre el 15% y el 25% de la población hace uso normalmente de este tipo de remedios. Siendo el número de facultativos que la aplican en España de 9.000 y en el caso de pediatras, es de 3.000. De ahí que “Cada día se hará más necesario incrementar las investigaciones en esta materia, que haya una investigación más sólida a nivel clínico y de laboratorio, para conseguir un mayor rigor y validez en medicina”, apunta este experto en farmacología.

Al hablar de homeopatía, hay que tener en cuenta que su tratamiento consiste en la administración de “medicamentos mejor tolerados”, pero que “no son inocuos”, teniendo una capacidad de reaccionar frente a las enfermedades o trastornos que pueden afectar a una persona como migrañas, insomnio, hipo e hiperfunciones de todo tipo, inflamaciones, trastornos digestivos, enfermedades infecciosas u funcionales de origen nervioso, etc.

La limitación que tiene la homeopatía, que ha hecho que sea tachada de pseudociencia, es que al utilizar un medicamento homeopático no se conoce el “mecanismo íntimo” de la acción homeopática. “No se encuentra la razón que explique el funcionamiento de este tipo de medicamento, con los conocimientos actuales de Física, Química… Sólo se han visto y recopilado las consecuencias y curaciones conseguidas. Es por ello necesario tener la mente abierta, proseguir con las investigaciones”, concluye Javier Lanuza.